Al mundo no le interesa mi abuela

De todo un poco y de nada un mucho.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Nesquik y la navaja D. Benito


Gracias, el compartir la paranoia del desayuno me ha ayudado en el brote psicótico fruto del trazado al cacao sobre cerámica. El ejercicio psicológico de interpretar manchas lo he vivido vía email con esta experiencia, cada cual me ha contado su visión y ha sido genífico leerlas. Varias personas han visto un dragón, también un burro volador, que si un canguro, otros me han preguntado si tomo drogas, hay quienes han visto un chiguagua, supongo que para calmar mi agobio, otros voludeces varias, jajaja. Yo sigo viendo un animal de carga de cuatro patas, sujetado por un hombre detrás, que no sé si lo dirige con cuerdas o le está tirando del rabo, pero si fuese la segunda opción aparecería con la cara ensangrentada fruto de la coz que recibiría, ah, y olvidaba la cabeza de perro sobre el lomo del animal. Justamente ahora estoy tomándome un té, y me río de mi misma, jaja, porque creo que justamente desde la visión del nesquik tomo mucho más té que antes -o evito tomar nesquik por si las moscas-, con miedo he mirado de reojo la taza pero parece ser que el té es poco artístico, ¿trauma cacaístico?, lo consultaré con el doctor. Gracias de nuevo.
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Esta mañana caminando por la ciudad de regreso a casitiritiquitita me di un capricho, tenía ganas de regalarle algo a la persona que habita conmigo misma, quería entregarle algo material que desease, que necesitase y que fuese económico. De repente me vino el objeto perfecto, una navaja. La que tenía estaba echa misto, la hoja todo dentellada (por usarla de destornillador), y la madera cedida, en fin, un desastre de navaja, lo único que la mantenía al pie del cañón era la nostalgia del recuerdo, su historia, fue un regalo de mi padre en un rastro de Portugal en los años CAMPEROS. ¿Saben?, no se debe regalar nunca una navaja, porque dicen que la relación con la persona se corta, así que a modo simbólico deben darse unos céntimos a la persona que regala. Yo le he comprado a mi compañera en el vivir -oséase a mi misma- la navaja, así que le he tenido que dar un céntimo para seguir llevándome bien con la persona que habita en mi interior. Ah, es de Don Benito, un pueblo de Badajoz muy conocido en el mundo de las armas blancas, mi padre es donbenitero total, y mi abuelo paterno también, siempre llevaba una en el bolsillo derecho del pantalón.

2 comentarios:

  1. ¡Vaya! Interesante descubrir abuelos, además de abuelas.
    :-)

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  2. wuoooohhhh!!!

    no te lo vas a creer, pero ahora si veo al perro!! es tipo bulldog frances, busca una foto y ya veras como se parece!!! con su manchita en un ojo y las orejas empinaillas...jajajaja. como mola!!!

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