Nota: acompaña estas letras Ludovico Einaudi, un genio. Coloqué este vídeo porque aparecen diez bichos correteando por un suelo tecleado en vez de unos manos tocando un piano.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Yo no sé
Lorca puede llenar
una espera en la barra de un bar
con una cerveza en la mano,
un cigarro reposado sobre el labio inferior
que hace guiñar los ojos.
Aún en el equilibrio del ser de cada día,
de soportarme,
de soportarte,
existe la seguridad del suelo que me aguarda
o para desfigurarme el rostro
o para despertar la duda de la existencia.
Porque vale que soy,
pero para qué.
Ser para uno mismo,
para los demás,
para la duda de aquello que podemos alcanzar,
para la seguridad de que somos lo que esperan que seamos.
A, z, d...,
y en el trayecto descubro
que desconozco el alfabeto de la existencia.
Mi vida no la conforman etapas,
no está hecha ni de sucesiones de pasados,
ni de planes para el futuro,
mi vida es ahora,
como le dije alguna vez a alguien...
“yo no quiero para siempre,
yo quiero ahora,
un montón de ahoras”.
Nota: acompaña estas letras Ludovico Einaudi, un genio. Coloqué este vídeo porque aparecen diez bichos correteando por un suelo tecleado en vez de unos manos tocando un piano.
Nota: acompaña estas letras Ludovico Einaudi, un genio. Coloqué este vídeo porque aparecen diez bichos correteando por un suelo tecleado en vez de unos manos tocando un piano.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¡Qué bonito ha sido leerlo acompañado de la música!
ResponderEliminar"Existe la seguridad del suelo que me aguarda"...
¡Gracias!