martes, 2 de febrero de 2010
La calle habla y a mi me dan patatús
Cada día salgo a correr, para sacudirme un poco la cobardía. Intento encontrar nuevas rutas que me alejen del feroz urbanismo. La imagen es de uno de mis últimos hallazgos, un agradable paseo que asciende dirección al nacimiento del río, a pocos metros de la imagen el sendero se vuelve más campestre. La finalidad de esta entrada es compartir mi sorpresa cuando me encuentro con esta sucesión de bancos que dan la espalda al río y tienen como vistas esos edificios de ladrillos. ¡Ay, ay, ay!, cómo me duele. Sigo sin saber. Aturdida camino y cada vez con menos dientes, de tanto tropezar con el sinsentido.
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Jejejeje! Perdona que me ría, pero es que tiene huevos la cosa, jajajaja! ¡Con lo bonito que es verse reflejado en lo cristales de los coches! :P
ResponderEliminarOk. Creo que soy un fanático de tu blog.
ResponderEliminarAquí pasa lo mismo. En el malecón de Santo Domingo la mayoría de todos los edificios están de espaldas al mar. GRAVE!
jajajaja Bellota quizás si miras a las ventanas y no a una simple fachada puedes descubrir un montón de cosas... muchos años siendo víctima de la tardanza de los autobuses hizo que apreciase la fachada de las casas, de los bloques de pisos, las clases de coches, la música, un sin fin de cosas en las que o te fijas o no te queda otra que sacar el tema del tiempo con las demás personas que esperan.
ResponderEliminarPerros, gatos, perdices, gitanillas,geranios ropa, juguetes, cuadros, niños, conflicto papanoel-niñojesús, tabaco e incluso un Fernando Alonso de cartón te puedes encontrar en un balcón, claro que si las paradas de autobuses tuviesen un rio detrás la cosa cambiaría.
Un beso enorme de una cordobesa
Jaja, me encantó la visión positiva de la posición del banco, que si Will haciendo modelitos en el espejo de los coches, que si la cordobesa apuntando curiosidades en una libreta titulada "Estudio sociológico mientras el autobús llega"... pero supongo que si los bancos miraran al río o al malecón también le sacaríamos provecho, me imagino a Will cual Narciso reflejado en el río, a la cordobesa viendo los pies de quienes se animan a mojárselo, del que se cae sin querer en el agua o quien lo hace queriendo, o de Fernando Alonso río abajo porque alguien lo tiro desde su balcón cuando supo que fichaba por Mercedes... Jose te propongo cuando vaya a tu tierra coger la caja de herramientas y enderezar los bancos del malecón. Supongo que la estrategia de dar la espalda al agua que fluye, es la de amputar los sueños, la de manipular las ansias de libertad. AAAGGGGRRRRRHHHH
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